fitur-2019

Una antiquísima tradición, recogida por los primeros comentaristas del Quijote y biógrafos de Cervantes, afirma que éste sufrió prisión en la Casa de Medrano, concibiéndo y empezando a escribir allí el libro.

Apoya esta tradición el cuadro exvoto a la Virgen de Illescas, ubicado en la iglesia de San Juan Bautista. Fechado en 1601 (cuatro años antes de la aparición de la Primera Parte del Quijote), representa, entre otros personajes, al caballero don Rodrigo de Pacheco, enterrado en una cripta situada al pie del cuadrado, al cual se identifica como posible trasunto de Don Quijote.

Perderse en la ruta que componen Argamasilla de Alba, El Toboso, Campo de Criptana y Alcázar de San Juan en el centro de la llanura manchega, es adentrarse en el Alma del Quijote.

La Cueva de Medrano, en Argamasilla de Alba, conserva aún las piedras entre las que surgió la Historia que ha dado a conocer La Mancha fuera de nuestras fronteras.

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