Botica de los Académicos

En manos particulares, hoy podemos visitar este emblemático lugar cervantino por la gentileza de sus propietarios.

En este lugar, Los académicos de la Argamasilla celebraban sus veladas cervantinas. Fue precisamente aquí donde se reunieron con José Martínez Ruiz, Azorín, cuando, con motivo del tercer centenario del Quijote, en 1905, éste visitó la villa.

Azorín vino a La Mancha con el encargo de escribir una serie de artículos para el periódico El Imparcial. Se instala en Argamasilla, desde donde visita otros lugares cercanos: Lagunas de Ruidera, El Toboso, Campo de Criptana, Alcázar de San Juan… De sus crónicas nace el libro La Ruta de don Quijote, en el cual refleja magistralmente la psicología de nuestro pueblo, inclinándose por la naturaleza argamasillesca del héroe cervantino, y teniendo la firme convicción de que efectivamente éste y no otro es el lugar, patria chica de don Quijote. Así lo expresan sus palabras:

“Don Quijote de la Mancha había de ser forzosamente de Argamasilla de Alba. Oídlo bien;   no lo olvidéis jamás: el pueblo entero de Argamasilla es lo que se llama un pueblo andante”.

Los académicos de la Argamasilla emulan a aquellos que ideó Cervantes, y que aparecen como autores de varios sonetos y epitafios con los que concluye la primera parte del Quijote. Cervantes concibe una academia con la que tal vez quiso burlarse de estas instituciones tan en boga en la época, como se deduce, entre otras cosas, de los nombres burlescos que el autor dio a sus integrantes: Monicongo, Paniaguado, Caprichoso, Burlador, Cachidiablo y Tiquitoc.

Los sonetos y epitafios de los Académicos de la Argamasilla constituyen sin duda uno de los más fuertes argumentos en favor de Argamasilla como Lugar de la Mancha, pues es el propio Cervantes quien de su puño y letra así lo afirma:

LOS ACADÉMICOS DE LA ARGAMASILLA, LUGAR DE LA MANCHA, EN VIDA Y MUERTE DEL VALEROSO DON QUIJOTE DE LA MANCHA, HOC SCRIPSERUNT (esto escribieron)

Los Académicos de la Argamasilla siguen existiendo hoy en día como asociación cultural dedicada al estudio y a la defensa de nuestra tradición cervantina. Entre las actividades que organizan cabe resaltar los denominados Juicios Críticos Literarios, simulacros de procesos judiciales por los que, en tono jocoso, se “juzga” a relevantes personalidades del mundo de la cultura, a los cuales se llega a “condenar” a sufrir prisión en la Cueva, si acaso éstos no asumen que Argamasilla de Alba es “El Lugar de la Mancha”.

Frente a la fachada botica podemos contemplar un busto de Azorín, obra de Cayetano Hilario.